MiniCV

Me dedico y me interesa la Informática Audiovisual, Postproducción, Tecnologías de la Información y la vida que me rodea.
Fotógrafo, Productor Audiovisual y Artista Multimedia que quiere expresar en este espacio, que es el tuyo, sus reflexiones cotidianas.
El Blog de fotografía y vídeo está a tu disposición en blog.bedrina.com

9 de mayo de 2018

Nuevo bloqueo de Facebook censurando el arte


Hola de nuevo.

Aquí me hallo otra vez contándote que Facebook me ha vuelto a bloquear durante dos días, que en realidad han sido 60 horas, por publicar una foto de mi proyecto Cuatro Manos.

En realidad la foto ya fue publicada hace tiempo sin ningún problema, pero como el sistema de decisiones de Facebook, como ya explique en Facebookistán. ¿Qué estamos haciendo?, es absolutamente arbitrario y parcial, determinado en unas décimas de segundo, por alguien que está pseudo esclavizado, pues en esta segunda ocasión ha sido bloqueada por inmoral e impropia de la Red Social donde el arte y la cultura están por encima, incluso, de la educación de sus directivos.

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El caso es que tengo miles de fotos que se han ido publicando en el pasado y he creado un nuevo álbum en mi perfil personal, para darles vida de nuevo. Lo he llamado Cajón de Sastre, precisamente por eso.

El álbum es nuevo y, en él, iré recopilando fotos publicadas en la biografía, en Instagram desde 2010 y algunas otras, aunque visto lo visto habrá que hacerlo con cuidado.

De todas formas este bloqueo ha supuesto un punto de inflexión en mi actividad es esta red social en la que el alcance orgánico (lo que tus seguidores ven de ti solo por que lo publiques) casi ha desaparecido, quedando solo usuarios que son fieles a lo que publico y tienen activadas las notificaciones correspondientes y la mera casualidad de quien se conecta y ve lo que has hecho.

Estoy muy agradecido a los primeros, siempre apoyando con comentarios y "likes". ¡Os adoro!

La foto en cuestión

Había pensado en hacer una pequeña recopilación de fotos con contenido sexual, que es de lo que se me ha acusado, publicadas sin problemas en Facebook, pero es dedicarle un tiempo que no se merece. Como he dicho antes, sus decisiones son arbitrarias, parciales y están tomadas en menos de un segundo (literalmente).

Además, por si fuera poco, las posibilidades de quejarte son nulas. Lo he intentado y he recibido la callada por respuesta. Te enteras de que estás bloqueado cuando intentas publicar y te sale un mensaje que te dice (en inglés para ponérselo fácil a la gente), más o menos que has infringido las normas de la comunidad aunque no te lo creas. Y da igual que protestes, creo que ni siquiera lo leen.

Así que decisión tomada: Menos actividad en Facebook, avisando a mis seguidores de dónde pueden encontrar contenido nuevo, que será en un porcentaje muy alto en el blog de mi página web: www.bedrina.com, compartiendo cositas interesantes y, legado el caso, poniendo publicidad, que, a fin de cuentas es en lo que se han convertido, tanto Facebook, como Instagram: un depósito de contenido publicitario.

Llevo casi tres días disfrutando de las interacciones en otras redes sociales y le dedicaré tiempo a ellas. Facebook se está muriendo, por lo menos para mí y, aunque no voy a desaparecer, la usaré como ellos quieren: pagando publicidad. Por lo menos es posible que haga algo de negocio así. Teniendo en cuenta que, en total, tengo unos 10.000 seguidores y que Facebook representa menos del 20% de esa cifra, creo que la decisión es correcta.

El tiempo lo dirá y espero que sea poco el que haga falta :)

Ya sabes, si necesitas comentar algo, estoy abierto a escucharte. Tus comentarios son fundamentales y me ayudan a hacerlo mejor.

Gracias. Un abrazo.

7 de febrero de 2018

Bancos vs. Sociedad - Un debate interesante


Bancos vs. Sociedad

Llevo muchísimo tiempo diciendo que los bancos deberían ser un bien social y no empresas privadas con mucho ánimo de lucro, que esclavizan a la propia sociedad a la que deberían servir.

De hecho, la creación de las Cajas de Ahorro fue precisamente con ese fin, pero la entrada de España en la Unión Europea, sí, esa unión que permite que presuntos delincuentes circulen libremente, sin que la justicia se haga cargo... pero ese es otro tema. Como decía, la entrada de España en la U.E. obligó a cambiar las Cajas porque, según Europa, eran competencia desleal para el resto de bancos europeos.

A los políticos españoles se le ocurrió la brillante idea de politizar las Cajas. Como no había suficientes sitios donde expoliar a la población y robar a manos llenas, se abrieron las puertas de  la banca a los políticos. El resultado es que han ido destrozando a las Cajas. Para que luego digamos que no tenemos lo que nos merecemos.

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En fin, el caso es que he encontrado una conversación muy interesante que compartí en Redes Sociales al respecto de este tema y me ha parecido interesante dejarla conservada aquí, porque en la redes, como ya sabes, las cosas quedan enterradas en el olvido al poco tiempo de publicarlas.

El debate tuvo decenas de "me gusta" y la participación fue muy interesante. No pongo nombres, porque la conversación tenía carácter privado. Dejo solo el mío.

- Todo empieza con mi publicación:
Después de estar sufriendo una crisis financiera que los bancos comenzaron y que han conseguido paralizar las economías occidentales. Después de apretarnos el cinturón hasta dejar de respirar para sanear a los mismos bancos que deberíamos dejar de utilizar, ¿tenemos que aguantar una publicidad que nos los muestra como salvadores? Dinero bajo el colchón para lo imprescindible y te cambio mis tomates por tu arroz... ¡Nos iría mucho mejor!

- E.M.: Totalmente de acuerdo Javier.

- J.R.N.: Ahora los periodistas (Onda Cero dixit) al salir a la calle ven un mundo donde se cumplen los sueños de la "mass media", eso sí, gentileza de BBVA. ¡Tremendo! Mientras tanto casi 190 mil parados más. Definitivamente las personas solo somos contingentes. Y yo que, alguna vez, tuve el anhelo de que fuéramos protagonistas de nuestro propio destino. ¡¡ Iluso !!

- Yo: No queda mucho tiempo. El sistema se desmorona y los que lo controlan no van a consentir quedarse fuera de lo que venga. Solo somos protagonistas de haber consentido, por comodidad en unos casos o por ignorancia en otros, una civilización que va en contra de nosotros mismos y que favorece a ese uno por ciento, o menos, de la población, que tiene el control. En un planeta que puede darnos de comer a todos, solo comen unos pocos y los demás solo miramos de lejos.

- Yo: Los bancos que van bien lo hacen a costa de mover los dineros de sueldos, bonos, ahorrillos, o lo poco que hay, fuera de España, negando crédito a los españoles y acosando a los deudores domésticos. Si nos han acostumbrado a pagar por bolsas de supermercado que hacen publicidad (¡pagamos sin rechistar por hacerles publicidad!) cómo vamos a protestar contra un poder establecido al que todos temen. Somos corderitos que pedimos permiso para pastar en unos pastos que son nuestros.

- E.M.: Así es Javier... así es...

- Yo: Lo malo es que cuando el vaso rebose no va a haber manera de parar la avalancha.

- E.M.: Es así de sencillo. Somos más y ellos aún no lo saben o no quieren saberlo.


- J.R.N.: Si lo saben, E.M. Somos muchos y domesticados. ¡Ya no sabemos quienes somos! Nos hicieron creer que eramos una cosa y en realidad nos han atados con 4 cosas materiales que ahora no nos sirven para nada. Lo saben muy bien hay drogas que uno no se inyecta o no esnifa pero que nos han podrido el cerebro (hablo en general y, tanto en cuanto, somos parte de una sociedad corrompida y corrupta).

- Yo: Perfecta comparación. Llevo años diciendo que nos comportamos como adictos (en realidad lo somos, al petróleo). Hace mucho tiempo que las ideologías desaparecieron. Derechas o izquierdas son conceptos obsoletos y tan caducos y confusos como pesar en arrobas, medir en codos o pagar en reales. Sin embargo ellos, esos que cobran sus sueldos de nuestros impuestos y a los que no les importan tales conceptos, siguen alimentándolos porque así, como si se tratara de un juego, se garantizan continuidad y un buen sueldo vitalicio. Estamos completamente domesticados y a su servicio.

Como viene muy a cuento, lo cuento: Andrew Mueller, crítico, periodista y trotamundos respondió a la siguiente pregunta: ¿Alguno de sus viajes ha restaurado su fe en la humanidad?
«Cualquiera en el que la población entienda que una sociedad civilizada se apoya en unas normas que tampoco son tan complicadas de seguir. A saber, imperio de la ley, derechos de propiedad, libertad de expresión, secularidad, la cultura de mirar al prójimo con benigna indiferencia y la certeza de que un gobierno necesita permiso del pueblo para actuar y no al revés».

Según pasa el tiempo estoy más convencido de mis palabras en las que definitivamente creo: El capitalismo se muere, igual que lo hizo el comunismo. Tal vez los Mayas tenían razón y en 2012 comenzó el final de un ciclo que ya veremos donde nos lleva. No sé lo que vendrá, pero tengo claro que el sistema financiero actual, similar a cualquier fundamentalismo religioso, unido a una sobrepoblación tecnológicamente superada y adicta al dinero, tiene los días contados.

Tal y como ya dijo el economista, escritor y humanista español José Luis Sampedro (Barcelona, 1 de febrero de 1917-Madrid, 8 de abril de 2013), «Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe».

Ahora te toca a ti reflexionar sobre este asunto y, si quieres, participar con tus comentarios. Será un placer escucharte.

12 de noviembre de 2017

Damos porque queremos recibir


Y no estoy hablando de altruismo o mecenazgo. Para esos conceptos hay una parte económica que manda y, tal vez, la satisfacción personal de hacer algo que se considere generoso. Estoy hablando de sentimientos. Sino ¿por qué se dice que uno de los más intensos dolores es el del amor no correspondido? Cuando amas a alguien quieres que ese alguien también te ame y eres capaz de dar hasta la vida para conseguirlo.

Pero no me voy a poner melodramático. No voy por ahí. Lo que pasa es que no hay día en el que no lea negatividad y la equivocación sistemática de hacer responsables a los demás de los fracasos propios. ¿Acaso lees por ahí que una marca comercial cualquiera se dedique a publicar que nadie le hace caso y que todo el mundo solo piensa en sus cosas y, por lo tanto, es egoísta? No, ¿verdad? Esa marca se dedicará a promocionarse como sea para tener más alcance y reconocimiento. 

¡Qué bonita y frustrante palabra! Reconocimiento.

Si te embarcas en un proyecto que nadie te ha pedido, ¿por qué somos los demás los responsables de tu falta de éxito? Con esta reflexión y en todos los ámbitos, las redes sociales se llenan de mensajes negativos y se ensalza la radicalidad con mensajes del tipo: “si no piensas como yo, es que eres gilipollas”.

La decepción y la frustración son difíciles de manejar, ya lo sé, pero antes de descargar tu ira en una comunidad que no te ha pedido nada, piénsatelo y háblalo en persona con tu pareja, tus amigos, o con el psicólogo y deja de transmitir negatividad al mundo. Si consigues ver lo que tienes en lugar de lo que te falta, posiblemente te harás la vida más fácil y conseguirás más de lo que crees. Es tu aventura y, al que le guste, se pondrá a tu lado, pero el que no, no tiene ninguna obligación y, menos aún, ninguna responsabilidad.

30 de octubre de 2017

Cataluña: 155 consecuencias


Estoy convencido de que, como yo, estás saturado de tanta especulación, opinión e información sobre todo lo que está sucediendo en Cataluña en los últimos meses. Sin embargo, y aunque me hubiese gustado escribir al respecto hace días, no he querido dejar pasar más tiempo para expresar mi opinión.

¿Que hay detrás de todo esto?


Mi personalidad descartiana me hace dudar de lo que parece evidente y dudo porque no me explico como nadie habla en profundidad de cómo hemos llegado hasta aquí, en lugar de explicar lo que está pasando y lo que va a pasar.

En este mismo blog he escrito en alguna ocasión sobre temas que tienen que ver con las consecuencias que estamos viviendo. En este artículo, por ejemplo, hablaba de la prepotencia de algunos personajes que pululan por nuestra política dándoselas de importantes.

En este otro artículo y sin que fuese, en realidad, la esencia del mismo, hacía alusión a las absurdas  modificaciones del lenguaje a las que nos han sometido durante los últimos 35 años. No parece relevante, pero también se suma al sinfín de consecuencias que estamos viviendo.

Todos los que hayan leído un poquito saben que el nacionalismo nunca ha conseguido lo que perseguía, aunque sí ha provocado mucho dolor. La historia, sí, esa historia que no avala en absoluto la calificación de "históricas" a las autonomías que se lo han apropiado, nos habla de represión, exclusión, racismo, supremacía y muerte cuando habla de nacionalismo. Las dos palabras que más dolor han causado a la humanidad son nacionalismo y religión.

Hay una definición que dice: Nacionalismo es sentirse orgulloso por algo que no has hecho mientras odias a alguien que no conoces. Es una definición dura, pero, por lo menos, debería hacernos pensar.

Sin embargo, y por eso me hago la pregunta ¿Qué hay detrás?, nadie ha hecho nada en política para evitar llegar a la situación en la que nos encontramos. Todo lo contrario, se ha estado alimentando a un monstruo que no ha hecho nada más que crecer, a cambio de no crear mártires de tres al cuarto, de aprobar presupuestos y de mantener legislaturas gobernadas en minoría. 

Hay varias cosas que me han pasado por la cabeza al ver lo que estaba sucediendo. Por ejemplo recuerdo al portavoz de turno del PNV diciendo que no sabían qué más pedir, que solo les quedaba que les dejaran acuñar su propia moneda, tras votar a favor los últimos presupuestos de Zapatero. Esos en los que, sabiendo que se iban, regalaron un iPad a todos sus diputados. O al señor Pujol respondiendo a la petición de algunos Guardias Civiles, que llevaban un montón de años viviendo en Cataluña que le pedían pasar al Cuerpo de Mossos de Escuadra, cuando este se creó y su repuesta fue que eso no era posible porque se "desnaturalizaba" al cuerpo. Esos son algunos de los recuerdos que me han venido a la cabeza y que muestran muchas pistas de lo que se estaba cociendo.

El fracaso de los políticos


Son ya demasiados años que los políticos nos han mostrado su incapacidad para gobernar España o cualquiera de sus partes, saqueando la riqueza del país en lugar de centrarse en sus gentes. Nos cuentan que todos somos iguales mientras que es diferente llenar el depósito del coche en una comunidad o en otra, o que es tremendamente diferente caer enfermo en una provincia o en otra. "Somos uno de los países más descentralizados del mundo" y lo dicen como si eso fuera la panacea de la política cuando, en realidad, tenemos uno de los gobiernos centrales más grandes y unos gobiernos autonómicos sobredimensionados, con competencias repetidas y miles y miles de funcionarios y asesores inservibles que engrosan la burocracia como en ningún otro sitio. 

Tenemos un sistema electoral obsoleto e injusto, que nos hace diferentes, muy diferentes. Nunca se ha cumplido en nuestra democracia eso de una persona, un voto. Eso es falso y sabiéndolo nadie ha hecho nada, ni siquiera cuando se se ha contado de mayorías absolutas para hacerlo. Se ha preferido, y no tengo ni idea de por qué, seguir con la injusticia que otorga más diputados por votos geolocalizados que por votos totales. 

La consecuencia es que, con el sistema electoral que tenemos, o se gana por mayoría absoluta o se necesita de las minorías para gobernar y a las minorías hay que darles algo a cambio de su apoyo y, si son nacionalistas, el error es mayúsculo. Esto ha sido así, de manera continuada, desde hace casi 40 años.

La prueba la tienes no solo en el ámbito nacional. Gobernar con la CUP y ERC en Cataluña tiene consecuencias. Ahora los de la CUP deben de estar muy contentos, ¿no?. Tienen casi todo lo que querían. Menos la república, que va a ser que no, han conseguido echar a los turistas y a las empresas más importantes de su "país". Un fracaso, como ya he dicho.

No hace falta entrar en detalles de quién va a ir a la cárcel y por qué. Ya lo vemos desde hace dos meses todos los días en la tele y hemos dejado de ver lo que pasa con el empleo, la corrupción y otros problemas importantes para los que les pagamos el sueldo a los políticos. Eso sí, los que fabrican banderas y pegatinas están haciendo un agosto inesperado, las cadenas de televisión contratando más publicidad y llenando espacios con este culebrón, generador de portadas de periódico a diario.

Ahora lo que toca es salir en la tele haciéndote el patriota y captando votantes. No, lo que debería tocar es hablar de un cambio de la ley electoral e inmediatamente después de cambiarla, preguntarnos  a todos los españoles si queremos un país centralizado o descentralizado y actuar en consecuencia del resultado. A un país centralizado, menos competencias autonómicas y al contrario, un gobierno central mucho más pequeño. El caso es reducir la gigantesca burocracia que tenemos y reducir el gasto público.

De eso no se habla y por eso me pregunto qué intereses hay detrás de todo esto. Sospecho, no lo puedo remediar, porque mientras veo que ellos tienen la vida resuelta los demás cada vez lo tenemos más difícil, por ejemplo, habiendo comprado electrodomésticos más eficientes y cambiando todas las bombillas por luces de led, para pagar una factura de la luz cada vez más alta, entre otras cosas.

Un universo paralelo


Voy a hacer un supuesto alternativo a todo esto, para intentar ver la dimensión del problema: Imagínate que un gobierno de España, descerebrado y desleal se revela contra las leyes y decide, con el apoyo de la extrema derecha, que afortunadamente es anecdótica en España, decide unilateralmente expulsar a Cataluña del Estado. ¿Te imaginas?

Venga va, por 70 votos se declara unilateralmente que Cataluña ya no forma parte de España. Que en dos semanas tienen que tener su propia moneda, su hacienda, justicia, el control de su espacio aéreo, un sistema de defensa, sus compañías de gas, luz y comunicaciones y todas las infraestructuras necesarias para funcionar como una república independiente. Eso sí, tienen que devolver la deuda también en el mismo plazo.

Casi mejor no pensarlo ¿verdad? La consecuencias son evidentes en todos los ámbitos. No entremos en detalles. 

Por eso tratar de hablar con quienes, de una manera enfermiza, se consideran mejores que los demás y están por encima de las leyes, es absurdo y no deberíamos haber llegado a este punto. Han habido muchas pistas durante los últimos 40 años para cambiar el rumbo y evitar chocar con el iceberg del nacionalismo, que ha rajado el casco de la democracia, hundiendo a la economía y a la propia sociedad.

Consecuencias


Antes de entrar en mis conclusiones quisiera decir una cosa con respecto a los medios de comunicación. Ya expresé mi opinión con respecto a lo que significa vivir en Madrid en este artículo. Por eso cuando dicen "Madrid" cuando quieren decir Gobierno Central, por muy televisivo que quede, están generando, si no odio, al menos conflicto entre personas. En Madrid no tenemos nada que ver con todo eso.

Todos hemos visto las consecuencias del "procés": Salida de empresas, bajada del turismo, etc. Así que no voy a entrar en más detalles. Lo que más me preocupa es que durante más de 35 años se ha estado generando un entramado social basado en el nacionalismo que, como he expresado antes, alimenta la confrontación, la exclusión social y el racismo, entre otras cosas, como la tergiversación de la historia o el abuso del idioma, generando mucha confusión y mucho dolor.

La crisis, esa que no se acaba nunca, justifica la existencia de grupos políticos que van contra el sistema. Yo también creo que el sistema se está muriendo, lo creo desde el momento en que el sistema financiero es el que ostenta todo el poder, pero no creo que sus métodos políticos nos conduzcan a ninguna parte y, por eso, no pienso que convertirlos en relevantes vaya a ser importante para la sociedad en ningún momento.

La consecuencia más importante es que dos millones de personas están convencidas de que viven en un nuevo estado sin que cambien sus vidas. Ya no son españoles, se lo han creído sin dudarlo y su frustración podría llegar a ser peligrosa.

Si no cambian las cosas esto volverá a suceder porque el camino está abierto y se le da más importancia a las posibles interpretaciones de la realidad que a la realidad en sí misma, siendo más importante lo que pasa en Twitter que lo que la política hace, porque fundamentalmente fracasa.

Tendría más cosas que decir, pero este artículo ya es suficientemente largo. Podría llenarlo de fotos, vídeos y "memes" que me han ido llegando por muchas partes, pero creo que así ha quedado bien. Deben cambiar algunas cosas profundas para que, durante los próximos años, y opino que van a ser décadas, los políticos no sean los protagonistas para darle ese papel a la política y los logros que esta consiga que, en definitiva, debería ser que los ciudadanos recuperemos la estabilidad emocional, social y que económicamente podamos vivir llegando a fin de mes.

9 de septiembre de 2017

Atención al cliente. Adiós Pizzerias Carlos

Pérdida de clientes por mala atención
¿La salsa barbacoa es la causa? No. La causa es la incapacidad de hacer bien las cosas.

Ayer fue mi último pedido s a la cadena de Pizzerias Carlos. No ha sido una decisión impetuosa sino razonada y lo quiero explicar.

Por poco que hayas seguido mi trayectoria sabrás que, entre otras cosas, me dedico a la digitalización de vídeos, cintas y películas antiguas, lo que significa que estoy muy acostumbrado a tratar con el público en general. Mi manera de ofrecer servicios se basa en la excelencia. Siempre trato de mejorar y, da igual que sea una sesión de fotos que unas conversiones, trato de ofrecer la mejor calidad y el mejor servicio.

Imagina que un cliente me pide unas conversiones de cintas de casete a mp3 y yo, ni corto ni perezoso, le entrego el trabajo en formato aac, o que me pide una conversión de cintas VHS a mp4 y se las entregamos en mpg, por nuestra incapacidad de tomar bien nota de los pedidos. Lo normal sería que el cliente me devolviese el trabajo exigiéndome la conversión correcta, a la vez que una compensación por los gastos ocasionados por desplazarse a nuestras instalaciones o por la mensajería. Yo lo haría.

Imagina que esto sucede en con mismo cliente en innumerables ocasiones. Evidentemente no creo que se diera el caso porque el cliente dejaría de serlo al segundo error, sino al primero, pero imagina el tono de las conversaciones que mantendría conmigo, amén de no recomendarme y de mantener un enfado constante con su proveedor, conmigo. Si fuera el único en el planeta que hiciese ese trabajo, él a lo mejor hasta me pagaba un cursillo de atención al cliente.

Bueno, pues algo parecido es lo que me lleva ocurriendo con Pizzerias Carlos desde hace unos seis meses, que empecé a pedirles pizza por su buena calidad de producto.

En casa no nos gusta la salsa barbacoa y la pizzeria ofrece una alternativa con una salsa de ajo que, si he de ser sincero, está bastante buena. En todos mis pedidos, y puede que hayan sido más de 25, he solicitado que en lugar de salsa BBQ me pusiesen la otra con el complemento que nos apeteciera (dedos de mozzarella, pollo Kentucky, el que sea).

La realidad es que tres o cuatro veces lo han hecho bien y el pedido a llegado correctamente, pero  no en el resto y hacerlo mal en un porcentaje tan alto no es de recibo. La penúltima vez que les llamé para hacer un pedido, volvió a llegar con salsa BBQ. Pensé que ya estaba bien y llamé para poner una queja.

En este tipo de pedidos no se suele, o yo por lo menos no lo hago, devolver el pedido. En mi caso por respeto al motorista, que no tiene ninguna culpa y porque esperar otros 35 o 40 minutos para cenar, no apetece nada.

La mala atención al cliente significa perder al cliente
Parte de la colección de salsa BBQ que nadie se va a comer.

Llamé y pedí que me pasaran con la encargada que entendió mi queja y me dijo que se había modificado mi ficha de cliente apuntando una anotación para que me sirvieran siempre la salsa de ajo. También me hizo un espectacular descuento de 95 céntimos en mi siguiente pedido. 

El siguiente pedido y último fue ayer por la noche. Al hacerlo comprobé con la persona que tomaba nota que, efectivamente, el cambio permanente de salsa estaba apuntado junto a mi dirección y, no obstante, él hacía una anotación para que quedase más claro aún. El pedido llegó como se puede ver en la foto que abre el artículo arriba, con la dichosa salsa BBQ.

Tal vez debí devolverlo, pero no lo hice por los mismos motivos que he explicado antes. Imagina que un cliente, y Pizzerias Carlos podría ser uno de ellos, me pide una serie de fotos de producto a todo color para su catálogo de pizzas y pastas y yo se las mando en blanco y negro... En fin, todos sabemos cual es la respuesta.

No estoy seguro de cómo funciona la cadena de responsabilidades tras hacer un pedido, pero me lo puedo imaginar y el resultado de todo esto es que hay negligencia a la hora de atender a los clientes y ese es el verdadero motivo de mi enfado y de mi decisión.

Aunque pueda parecer que es la salsa BBQ el desencadenante del enfado es la continuada mala atención al cliente la que me hace tomar la decisión de dejar de ser cliente de Pizzerias Carlos.

¡Hasta la vista!